Contextualización del coral
Uno de los géneros musicales por excelencia de la música vocal del Barroco y que se abordan en las Enseñanzas Profesionales de Música son los corales barrocos (concretamente los de Bach). La música vocal en el Barroco ocupó un importante rango de relevancia. Basta con ver el gran corpus de obras corales (un total de 525 obras vocales, aunque sólo se han conservado 482 completas) de Johann Sebastian Bach para entender la importancia de la música vocal, que consta nada más y nada menos de: 224 cantatas religiosas, 10 misas, 7 motetes, 2 pasiones completas, 3 oratorios, 1 quodlibet, 188 corales, 4 lieder y 58 cantos espirituales. Y, es que además, Bach era una persona con una gran sensibilidad religiosa por lo que no es extraño que la voz y el coro haya sido uno de sus instrumentos preferidos, ya que, por nacimiento y tradición, es el medio de expresión predilecto para los asuntos y oficios religiosos.
Los corales, que en un principio eran monódicos, empezaron a convertirse en obras polifónicas (con un fuerte carácter homofónico) hacia la primera mitad del siglo XVI. Su origen se remonta a la región alemana, allí la Iglesia pretende que el coro reemplazase en cierto modo la participación de los fieles en la misa. Estas composiciones se basaban en una colección de cantos litúrgicos que eran armonizados por el arreglista o compositor. Se trataban de melodías fáciles de aprender y memorizar puesto que debían ser cantadas por la congregación de feligreses durante el servicio religioso.
En la época de Bach, el coral luterano ya se había convertido en el medio habitual para la práctica religiosa de la comunidad. Durante los siglos XVII y XVIII, las fuentes melódicas de los nuevos corales seguían siendo las mismas que usaba Lutero.
Los corales de Bach funcionan como obras independientes, pero también como movimientos o partes dentro de un conjunto, como por ejemplo, en La Pasión según San Juan. En este oratorio los corales representan la voz de la conciencia y se alternan con otros movimientos realizados por los solistas.
Características principales para su análisis
En cuanto al análisis de los corales, cabe tener en cuenta algunas de sus características más importantes:
- La forma de los corales tiende a dos tipos característicos:
- el compuesto simétricamente en tres frases, de las cuales la última suele ser la repetición de las anteriores.
- el compuesto en frases asimétricas y distintas.
- La riqueza melódica es equiparable a la armónica. Se tratan de obras en las que horizontalidad y verticalidad coexisten en equilibrio. Es decir que las texturas homofónica y contrapuntística están en perfecta simbiosis.
- El uso de todo tipo de notas de adorno (o extrañas) es habitual. Algunas son clichés del Barroco:
- Abundantes notas de paso (NP) y floreos (Fl), que en algunas ocasiones, al estar en tiempo fuerte clasificaremos como apoyaturas (Ap)
- Retardo (Ret.) con dos casos muy particulares:
- Retardo de sensible que tiene lugar sobre un acorde de Dominante.
- Retardo de la mediante que tiene lugar sobre un acorde de Tónica.
- Las cadencias vienen claramente delimitadas por el uso de calderones, donde reposa el texto y descansa el fraseo. Las cadencias que nos encontraremos serán:
- Cadencia Auténtica.
- Era habitual que, en el modo menor, se utilizara un acorde de Tónica en modo mayor (la tonalidad homónima) para finalizar la obra. A este cambio se le conoce como la tercera de picardía o tercera de picarda.
- Semicadencia.
- Cadencia plagal.
- Cadencia Rota.
- Cadencia Auténtica.
- La riqueza melódica también vendrá definida por el uso de las escalas menores naturales, armónicas y melódicas (o la escala Bach que sería un fragmento descendente con el VII y VI grados alterados ascendentemente). En ciertos momentos nos encontraremos con sonoridades cercanas a la modalidad más que a la tonalidad.
- Cuando el VI esté alterado (en una escala menor melódica o escala Bach) este podrá estar armonizado. En esa situación se provoca la conocida como Sexta Dórica. Ejemplo de acordes con sexta dórica en La menor serían: Si-Re-Fa#, Re-Fa#-La o Fa#-La-Do.
- La riqueza armónica vendrá dada por modulaciones hacia las tonalidades vecinas (inmediatamente cercanas en el círculo de quintas) o por el uso de dominantes secundarias.

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