Todo fragmento musical, ya sea un motivo o inciso, una semifrase, frase o sección puede tener su propio principio y final. Vamos a ver cómo se pueden clasificar éstos según su naturaleza.
- Inicios
- Finales (cadencias)
- Proceso cadencial
- Otras cadencias
1. Inicios
Hablaremos de principios en un sentido estrictamente rítmicos. Es decir, que nos centraremos en el carácter métrico de la cabeza de la melodía o del motivo. Existen tres opciones:
- Inicio tético. Cuando se inicia en el primer y tiempo fuerte del compás.

- Inicio anacrúsico. Cuando se inicia en la segunda mitad del compás.

- Inicio acéfalo. Cuando se inicia en la primera parte del compás (no siendo tético).

2. Finales (Cadencias)
Aquí distinguiremos entre dos tipos de finales según su sentido armónico o rítmico. Empecemos pues con los finales rítmicos:
- Final fuerte o íctico: cuando acaba sobre el inicio del compás, en el tiempo fuerte.
- Final débil o posíctico: cuando acaba sobre cualquier otra parte del compás que no sea el tiempo fuerte.
En cuanto a los finales armónicos nos referimos a las cadencias, puntos cadenciales o fórmulas armónicas. Suelen clasificarse según las funciones armónicas de las que constan y según su carácter, que puede ser conclusivo o suspensivo. Existen multitud de ellas, pero vamos a repasar las más importantes:
- Cadencia Auténtica (V-I o VII-I). Función de dominante que resuelve en tónica. Es conclusiva. Algunos autores distinguen entre Cadencia Auténtica Perfecta (ambos acordes están en estado fundamental) o Cadencia Auténtica Imperfecta (uno o ambos están invertidos). A veces, cuando al acorde de dominante le precede una Sexta Napolitana, se le denomina a esta fórmula (II- V I) como Cadencia Napolitana.

- Semicadencia (cualquier acorde-V o VII). Cualquier acorde que desemboca en un acorde con función de dominante. Es suspensiva.

- Cadencia Plagal (IV-I o II-I). Función de subdominante que resuelve en tónica. Es conclusiva. Suele aparecer en contextos modales.

Además el IV o II podría suponer un préstamo (iv-I o ii-I).

- Cadencia Rota (V-VI). Función de dominante que resuelve sobre el VI grado. En algunos tratados se especifica como conclusiva y en otros como suspensiva.

3. Proceso cadencial
Por último, añadir otro concepto. En muchas ocasiones, sobre todo en en la música tonal se tiende a concluir frases, secciones u obras enteras con lo que se conoce como proceso cadencial. Dicho proceso es una secuencia de acordes que normalmente incluyen las tres funciones tonales básicas. A saber: II-V-I. Por supuesto, pueden haber variaciones como por ejemplo un sexta y cuarta cadencial (II-I en sexta y cuarta-V-I
4. Otras cadencias
De entre las muchas cadencias que podemos encontrar en la música tonal, vamos a aportar otros dos términos que suelen ser habituales encontrar en los análisis. Sin embargo, a partir del siglo XIX, con la enorme evolución que se experimenta en la armonía, muchos compositores buscan sus propias fórmulas armónicas y procesos cadenciales, por lo que sería imposible recogerlos todos aquí.
- Cadencia picarda. Fórmula habitual (o cliché) del Barroco (aunque también en estilos posteriores). Resolución de una tonalidad menor sobre un acorde de Tónica en modo mayor.
- Cadencia evitada (o elidida). Tiene lugar cuando un acorde con función de dominante no resuelve en un acorde de Tónica de forma clara sino que éste se transforma, por ejemplo, con la adición de una 7ª menor (convirtiendo el acorde en una Séptima de Dominante que acumula tensión en vez de resolverla).

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