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Hoy analizamos otro de los 16 valses que Johannes Brahms escribió en su op. 39. Vimos hace nada el el vals n.º 2 en Mi Mayor y ahora es el turno del n.º 15 en La Mayor (también os encontraréis otra versión en Lab Mayor). Recordemos que el op. 39 es un conjunto de valses que data del año 1865 y que fue publicado un año más tarde. Los valses son piezas románticas o también denominadas como piezas de carácter, independientes entre ellas y que Brahms compuso, originalmente para piano a cuatro manos. También comentar dos cuestiones más: la primera que la obra es una consecuencia más de la moda y la pasión de la época romántica por el vals como género musical. Y la segunda es que la partitura que vamos a utilizar en este análisis es la transcripción que hizo el propio compositor de los valses para piano solo. Espero que durante este vídeo os pueda comentar algunas curiosidades sobre la pieza y, lo más importante, algún que otro detalle del análisis que os pueda ayudar en vuestra interpretación.

Esta pieza de carácter típica del Romanticismo está escrita en la tonalidad de La Mayor. La estructura por la que se rige la obra es una forma clásica denominada como Forma Binaria Recapitulada o Forma Binaria Reexpositiva. Reúne todos los requisitos para adaptarse a dicha estructura, a saber: es un vals y, por lo tanto, se trata de una danza; tiene una doble barra de repetición y también es una pieza breve. Todo ello da como resultado esta estructura habitual del Clasicismo y Romanticismo. Y, por pertenecer precisamente al estilo romántico, la base del análisis será la armonía y a partir de ella nos centraremos en el fraseo y la forma de la obra.
En esta primera frase, que he llamado a1, se establece la tonalidad y el primer y único material melódico-rítmico, el que va a ser nuestro protagonista. Lo primero que vamos a comentar de esta frase es lo más evidente y que salta a la vista. El patrón de acompañamiento sigue un ritmo de vals en compás de 3/4. Por lo tanto, la textura es de una evidente melodía acompañada en la que la mano izquierda se encarga de la línea del bajo y el acompañamiento rítmico y armónico y, la mano derecha hace la melodía que, casi todo el rato, estará armonizada.

La estructura de la frase a1 es binaria y simétrica, ya que se construye desde un punto de vista clásico de 4 + 4 y, además, sus semifrases son secuenciales, es decir, que repiten la misma idea musical pero a distinto intervalo. De hecho, la frase a1 al completo está muy unificada en un sentido rítmico ya que repite constantemente el mismo patrón.
Es curioso destacar que esta frase, como se repite por las dobles barras tiene una variación en su inicio. La primera vez que se escucha su inicio es tético, en tiempo fuerte. Pero, ¿qué ocurre al repetirse en el c. 8, en la primera casilla de repetición? Pues lo que ocurre es que aparecen esas tres corcheas marcadas en la diapositiva que forman una anacrusa. Esto no suele ser habitual ya que si una frase tiene carácter tético, anacrúsico o acéfalo, lo suele mantener cada vez que se reaparece dicha frase. Pero sigamos viendo más características de esta frase a1.

Uno de los primeros detalles armónicos que también llaman la atención es la pedal de Tónica que se mantiene toda la primera semifrase. El segundo detalle es el uso de Séptimas diatónicas sobre el II y VI que aparecen en los cc. 5 y 7, respectivamente. El tercer detalle ya surgió en el otro análisis de Brahms ya que es un rasgo habitual de su armonía. Nos referimos al efecto que produce la modulación mediántica que tiene lugar al final de la frase cuando ésta concluye sobre Do# menor. La Cadencia Auténtica con su propio Sexta y cuarta cadencial marca este desvío hacia el III de la tonalidad principal. Como ya dijimos es habitual en Brahms este giro hacia el grado modal y, en general, utilizarlo dentro de la sintaxis armónica como un acorde más. A este uso enfatizado del III se le conoce como ambigüedad modal.

Y aunque al final del vídeo hablaremos de la estructura vamos a comentarlo desde ya porque estamos ante una Forma Binaria Recapitulada y es la principal razón por la que no he escrito Sección A, como acostumbro a hacer en mis análisis, sino que la he denomino como 1ª Sección. La particularidad que tiene la Forma Binaria Recapitulada es que contiene una única idea musical y que la obra se divide en dos partes en las que ambas trabajan con esa misma idea. Es por ello que no hablamos de Sección A y Sección B, porque además, tampoco suele existir en estas formas una clara modulación.
He anotado arriba de la diapositiva el esquema de la estructura binaria recapitulada para que vaya marcando el punto estructural de la pieza por el que vamos en el análisis. En este caso, el vals se rige como el modelo de la estructura, por unas dobles barras de repetición donde se escuchará dos veces la frase a1.

Después de lo anterior la 2ª sección se inicia con la frase b1. Esta doble barra tiene una función estructural y es la responsable de que la forma sea binaria. Y es importante recordar que, en esta estructura la frase b1 siempre tiene un carácter de transición ya que su función es la de llevarnos del personaje principal a1 hacia su repetición. Y, además, su esencia es el desarrollo de la idea principal. Vamos a ver sus características.

La construcción de la sintaxis armónica es la que delimita la estructura de la frase ternaria en 2 + 2 + 2 pero, además, la impregna de energía y la impulsa hacia delante, aportándole direccionalidad. Brahms consigue dicha energía con la armonía, como habíamos dicho. Si os fijáis establece una progresión que se ajusta al habitual Método 1, 2, 3. En los cc. 9-10 establece el modelo. Este modelo se conforma de una Séptima de Dominante (Mi-Sol#-Si-Re) que resuelve en Tónica (La-Do#-Mi). La melodía, de carácter anacrúsico y con su patrón rítmico no es nuevo, sino que se reutiliza, como debe ser, de la idea de la frase a1. Y el bajo hace un salto de 4ª J ya que los dos acordes están en estado fundamental. Una vez establecido este modelo lo repite dos veces más; una primera en los cc. 11-12 sobre la tonalidad de Re Mayor que yo he escrito como dominante secundaria, es decir, V del IV que resuelve en IV. La segunda vez que lo repite es sobre Mi Mayor, la dominante por lo que la armonía se convierte en dominante secundaria V del V que resuelve en V. Fijaos que cuando hace la última repetición, para marcar un final sobre la semicadencia recurre a acordes verticales y a unificar el ritmo en todas las voces. Vaya, que hace una textura homofónica como suele ser habitual en los puntos cadenciales.
Resumiendo, que con esta frase ternaria construida en base a la progresión en Método 1, 2, 3, se genera el movimiento gracias al bajo y la armonía que se mueve con el giro cadencial de V-I sobre los centros tonales fuertes de La Mayor, a saber: la Tónica, la subdominante en Re Mayor y la Dominante en Mi Mayor.

Tras la frase b1 como fragmento de tensión la resolución aparece la recapitulación de la frase a1, dando así coherencia y sentido a la Estructura Binaria Recapitulada. La frase es muy parecida y recupera el inicio tético pero Brahms cambia su final ya que la original terminaba en Cadencia Auténtica sobre la tonalidad de Do# menor, haciendo esa Dominante secundaria del III y el reposo sobre el III. Ahora el compositor finaliza la frase sobre una Cadencia Auténtica pero en la tonalidad principal, La Mayor.

Tras escuchar la frase a1’ lo que ocurre en este modelo clásico es que las frases b1 y a1 se vuelven a repetir. A veces los compositores usan dobles barras de repetición pero en este caso Brahms reescribe la música. ¿Por qué? Pues la respuesta es muy sencilla, porque no quiere repetir literalmente todo. Si os fijáis en la frase b1 está exactamente igual. Pero no ocurre así con la última a1. Aunque la sintaxis armónica de la frase a1, del cc. 29 al 36, sí es igual, vemos una diferencia sustancial en la melodía. Brahms recurre a la variación del tema mediante esos tresillos que hacen arpegios ascendentes pero, en esencia, escuchamos la misma frase a1.

Para terminar os dejo este esquema en el que podéis observar el planteamiento tonal de la pieza. Como ya hemos comentado, la Estructura Binaria Recapitulada es típica de piezas breves, aunque también la podemos encontrar como forma de secciones de estructuras más grandes como el minueto o en el tema de un tema y variaciones.
La textura predominante ha sido la melodía acompañada pero, en los puntos cadenciales, hemos visto una textura de homofonía que enfatiza esas pausas en el discurso.

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