Enlace melódico
Los enlaces melódicos suelen ser elementos de pequeña dimensión que conectan frases entre sí. Son como eslabones que unen frases o ideas musicales y, por lo tanto, tienen una función de transición.
Se suele dar el caso habitual en frases de carácter tético (que se inician en el comienzo del compás) que poseen final fuerte (también en tiempo fuerte) y generan huecos cuando se unen a otras frases de carácter tético también. El enlace melódico tendrá la finalidad de evitar el silencio entre ellas.

Otro ejemplo de enlace melódico. Ahora del Concierto para tuba de Vaughan Williams. Une el final del tema melódico en la tuba y su repetición en la orquesta. Aparece como un eslabón que une dos extremos de una cadena.

Es muy habitual en obras para piano, que el enlace melódico sean octavas seguidas. Es decir, una sola línea melódica pero ampliada a octavas (que puede ser a dos, tres o, incluso, cuatro octavas). En este caso, a este enlace melódico se le denomina como octavado enfático.

No tienen por qué ser elementos simples. Por ejemplo, el de la Sonata para Violonchelo de Ethel Smith se ve como la primera frase (cc. 1-6) y la siguiente (del c.7 en adelante) genera un hueco que es rellenado por el piano rompiendo ese patrón de acompañamiento plano y realizando un movimiento ascendente con una función de enlace melódico.

Elipsis
Ahora bien, ¿qué ocurre cuando el final de una frase y el principio de la siguiente ocurren en el mismo instante? Nos encontramos ante una elipsis (también llamada doble función por elipsis). Se trataría de la ausencia de enlace melódico ya que, todo ocurre en un mismo pulso y no es necesario cubrir ningún hueco.
Como en el siguiente ejemplo. La última frase (en azul) finaliza sobre una Cadencia Auténtica en el tiempo fuerte (final fuerte o íctico) del c. 92. En este mismo tiempo fuerte, con carácter tético, se inicia la Coda. Coinciden en el mismo pulso inicio y final.


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